¿Cuánto normalmente dura una bombilla? Lo cierto es que ahora ya nada dura tanto como antes, pese a la avanzada tecnología. ¿Sabías que la bombilla más longeva del mundo en uso lleva 110 años encedida?

Así es, y esta bombilla se encuentra en la ciudad estadounidense de Livermore, en el estado de California. Y esta lleva funcionando desde el año 1901, cuando fue colocada en una estación local de bomberos.

¿Nunca ha dejado de iluminar?

Desde aquel tiempo dejó de iluminar solamente unas pocas veces: cuando cortaban la luz en la localidad y en el año 1976, cuando la estación de bomberos fue trasladada a un nuevo edificio.

Esta ‘rareza’ cuenta con un filamento de carbono, aislado completamente por una esfera de vidrio y opera al vacío. Además consume tan solo 4 vatios.

Este curioso vestigio del pasado es considerado por los ciudadanos como una de las más importantes atracciones turísticas de su localidad. Todo el mundo quiere ver la bombilla que sigue funcionando a largo de decenas de años.

Asimismo, la longevidad de esta bombilla histórica fue reconocida por el ‘Libro Guiness de los Récords’ y cada año la ‘infatigable’ bombilla recibe un homenaje, segun informa actualidad.rt.com

 

 

La verdad siempre sale a la luz, y es que muchos misterios o sucesos inexplicables (no me refiero a cosas sobrenaturales, sino a fenónemos naturales los cuales todavía carecen de una explicación) son víctimas de engaños, es decir, muchos se valen de estas cosas para sacar teorías y confundir a la gente. Tales teroías engañosas tarde o temprano se vienen a bajo. Como sucede con este misterio.

Por muchos siglos el Triangulo de las Bermudas ha sio objeto de especulaciones y leyendas debido a las misteriosas desapariciones de barcos y aviones en las profundas aguas del Caribe.
Para explicar la misteriosa desaparici ón de barcos y aviones había muchas teorías como puertas a otras dimensiones, monstruos marinos, ovnis activos y extraterrestres en la zona. Todo eso fue un engaño y fraude que hiceron que se crearo un halo misterioso al rededor del Triángulo comprendido entre las Islas Bermudas, Puerto Ricoy Florida. Ahora bien todas aquellas teorías son mentiras. ¿Cuál es la verdad?

Según un estudio realizado por científicos estadounidenses, los casos de enigmáticas desapariciones se deben a las fuertes acumulaciones de hidratos de metano en el fondo marino. El fondo en este lugar es un gran sitio volcánico que constantemente produce burbujas enormes que crecen aún más a medida que van subiendo a la superficie.Los gases expulsados a través de esas burbujas crean tales condiciones ambientales que hacen que las naves pierdan la capacidad de mantenerse a flote.

Eduardo Alberto Gómez, vicedirector del Instituto Argentino de Oceanografía explica que “el hidrato de metano está en todos los océanos y se produce por la degradación de la materia orgánica que está debajo de los sedimentos. Es decir, debajo de los sedimentos los organismos y las bacterias producen metano, que a cierta presión y temperatura, que se da habitualmente alrededor de los 500 metros en el mar, se cristaliza, como un hielo, por la mezcla de agua con metano”.

La zona que desde 1945, cuando un grupo de aviones militares con 14 hombres desapareció inexplicablemente, ha sido uno de los misterios más famosos del Caribe, deja por fin de serlo. Sin embargo el éxito comercial del Triángulo de las Bermudas es indiscutible, gracias a la multitud de libros vendidos y películas producidas dedicadas al tema.

 

En 1903, un prisionero llamado Will West llegó a la penitenciaría de Leavenworth. El responsable de la admisión sacó las fotografías y pensando que le conocía, preguntó a West si ya había estado en la prisión.

El prisionero dijo que no y el oficial fue a los archivos y trajo otras fotografías, de un tal William West. No sólo las fotos eran muy similares, sino que coincidían las medidas físicas. Y sin embargo se trataba de otra persona: dos prisioneros con el mismo nombre y aspecto, y sin relación alguna.
Increíblemente un Will West diferente había sido condenado a cadena perpetua en Leavenworth desde 1901, y el nuevo prisionero tenía el mismo nombre, la cara y las mediciones.

Tal incidente hizo que se tomaran mejores medidas para mejorar la fiabilidad de las identidades y que no bastara sólo con fotografías y mediciones, era necesaria una forma infalibe de identidad. ¿Cúal fue? Las huellas dactilares. Así desde 1903 muchas prisiones comenzaron a utilizar las huellas dactilares como el principal medio de indentificiación.

 

 

Fue el 11 de abril de 1945, un día en que, según un algoritmo desarrollado por científicos de Cambridge, no ocurrió nada. ¿Cuáles fueron los pocos hechos que se recuerdan de esa jornada?

 

Aquel domingo de mediados de la década de los 50 no será recordado por epopeyas o acontecimientos históricos. Aunque sí quedará grabado por un curioso merito: ser el más aburrido en 100 años. A esa conclusión llegaron los científicos de la Universidad de Cambridge que desarrollaron el algoritmo True Knowledge.
El descubridor del guarismo, William Tunstall-Pedoe, introdujo en un programa informático los datos de 300 millones de eventos importantes acaecidos en el siglo XX que figuraban en la red. Estos acontecimientos incluían el nombre de “personas, lugares, negocios y eventos” que aparecían en las noticias.

El algoritmo de Tunstall-Pedoe decretó la importancia y la jerarquía de cada día en función de cuántos hiperenlaces llevaban las piezas informativas correspondientes a cada día. Y fue el 11 de abril de 1954 el único que no tenía nada reseñable.No obstante, aquella jornada reportó algunos hechos que no tuvieron trascendencia mundial pero fueron importantes en los países en los que ocurrieron. Ese domingo, se celebraban elecciones en Bélgica en las que triunfo un gobierno socialista.

Además, nació el científico Abdullah Atalar, actual profesor de ingeniería en la Universidad de Bilkent (Turquía) y murió el futbolista británico Jack Shufflebotham.

De aquí en más, el aburrido 11 de abril de 1954 tendrá un motivo más que interesante para ser estudiado: refutar la tesis del True Knowledge.

 

 

El 1 de abril de 1957, la BBC emitió un programa titulado Panorama, el cual presentaba un enorme cosecha de espaguetis en Suiza. En dicho programa se veía a una familia recogiendo pasta de los árboles de espagueti y colocándolos en cestas, mientras que el presentador del programa, Richard Dembley, por cierto muy respetado, decía: “La cosecha de espagueti aquí en Suiza, no tiene nada que ver con la que se realiza a gran escala en Italia. Muchos de ustedes habrán visto fotos de las vastas plantaciones de espagueti en el Valle del Po. Para los suizos, por el contrario, tiende a ser un asunto más familiar”.

La narración continuaba después en un tono de completa seriedad.

“Otra razón por la que este año podría ser extraordinario está relacionada con la desaparición del gorgojo del espagueti, la diminuta criatura cuyas tropelías han causado tantas preocupaciones en el pasado”.

Para hacelo más creíble, en el estudio había un colaborador que preguntó: ¿por qué, si los espaguetis crecen en los árboles, siempre tienen una longitud determinada?. La respuesta de Dimbley fue simplemente alucinante: “este es el resultado de muchos años del paciente esfuerzo de los cosechadores del pasado, quienes lograron producir el espagueti perfecto”.

Y aparentemente la vida de un granjero no está libre de preocupaciones: “Las dos últimas semanas de marzo son un momento de nervios para los granjeros de espaguetis. Siempre existe la posibilidad de una helada tardía que, aunque no arruine la cosecha completa, generalmente perjudica el sabor y hace que sean más difíciles de vender a un buen precio en los mercados mundiales”.

Finalmente, Dimbleby aseguró a la audiencia que, “para todos aquellos que aman este plato, no hay nada mejor que un buen plato de espaguetis cultivados en casa”.

Como dijimos al principio, la emisión fue un engaño, y se trataba de una broma del día de los inocentes en Inglaterra. Poco después de que finalizara el programa, se comenzaron a recibir cientos de llamadas de los televidentes desconcerrtados, pues querían saber si realmente los espaguetis crecían en los árboles.

Otros preguntaban como podrían plantar su propio árbol. Desde la emisora les decíanque debían “colocar una ramita de espagueti en una lata de salsa de tomate, y esperar lo mejor”. La verdad del montaje no se hizo pública hasta el día siguiente, y Richard Dimbley confesó que la idea se le había ocurrido al acordarse de un profesor que una vez, siendo niño, le dijo: “Eres tan tonto que hasta te creerías que los espaguetis crecen en los árboles“.

 

 

Como es bien sabido por todos, “un minuto de silencio” es una expresión de luto y condolencias con un silencio, meditación o reflexión durante un determinado tiempo. Es un gesto de respeto en homenaje a una persona recientemente fallecida o como conmemoración de un acontecimiento trágico. Pero ¿cuál es su origen, es decir, cuando fue la primera vez que se llevó a cabo?

 

Su origen se remonta a 1919, para ese año ya ha terminado la Gran Guerra y la gente festeja con bailes y cantos el fin de aquella terrible guerra. Sin embargo, a Edwar Honey no le parece nada bien esa forma de celebrar. Por lo que aquel periodista y soldado australiano (que sirvió en el ejercito británico durante la Primer Guerra Mundial) propone dedicar unos minutos de silencio por el primer aniversario del tratado de armisticio que marcó el final de la Primera Guerra Mundial, firmado el 11 de noviembre 1918 en la “hora undécima del undécimo día del undécimo mes”, y así consideró que se rendía un homenaje respetuoso a los fallecidos durante el conflicto.

 

 

Amante de las películas del viejo oeste, el profesor a menudo charlaba con sus estudiantes sobre las tramas complicadas de los personajes del temido viejo oeste, hasta tal grado de hacer representaciones y lo más notable puso a prueba una teoría que él mismo había pensado… terminó “matando” a sus alumnos. ¿Quién era este “bizarro” profesor? Su nombre era Niels Bohr.

Uno de sus colegas, George Gamow, en su libro “Treinta Años Que Conmovieron La Física” recuerda: “Por la tarde, el trabajo en la biblioteca del Instituto quedaba a menudo interrumpido por Bohr, que diría que estaba muy cansado y quería ir a ver películas. Las únicas películas que le gustaban eran las del salvaje oeste, y siempre necesitaba que un par de sus estudiantes fueran con él para charlar sobre las complicadas tramas que involucraban a indios hostiles, cowboys valientes, forajidos, sheriffs, camareras, buscadores de oro y otros personajes del viejo oeste”.

 

Era tanta su obsesión por tales películas que en una ocasión desarrolló una teoría para explicar por que a pesar de que el villano siempre desenfunda primero, el héroe es más rápido y termina matándole. Su teoría se basaba en la psicología. ¿Cuál era su teoría?

Puesto que el héroe nunca dispara primero, el villano tiene que decidir cuándo desenfundar, lo que hace que su acción se dificulte. Así justo cuando el villano mueve su mano, el héroe actúa con un reflejo condicionado, por lo que casi automáticamente saca el arma y mata al villano.

George Gamow, explica que el no estuvo de acuerdo con la teoría, de modo que al día siguiente Bohr fue a comprar dos pistolas con sus cartuchera, claro eran de juguete. En los duelos que hicieron Bohr y sus alumnos, Bohr hacía de héroe y efectivamente su teoría resultó cierta, pues en todos los casos, los villanos –sus alumnos- cayeron “muertos”.

 

 

Uno de los más grandes fraudes en la historia de la peleoantropología es precisamente el llamado “hombre de piltdown”, pues éste engaño se mantuvo durante cuarenta y cinco años, desde 1913 hasta 1953, cuando se detectó el fraude.

 

Todo comenzó cuando se encontraron en Inglaterra en 1912, en Piltdown, un pueblo de Sussex unos restos óseos que consistía en un cráneo parcial, un diente suelto y una mandíbula con dientes. Esa mentira duraría casi medio siglo.
El descubrimiento lo hizo un obrero en una cantera, que posteriormente los entregó al arqueólogo aficionado Charles Dawson, que los presentó junto con el prestigioso paleontólgo Smith Woodward (del Museo Británico) en la Sociedad Geológica de Londres. Sin embargo, por muchos años se mantuvo en debate sobre el origen de estos restos. De hecho la prensa dijo que probablemente se trataba del eslabón perdido y le llamaron Eoanthropus dawsonii. La historia parecía creíble, o quizá así lo quiso creer la comunidad científica y los aceptó sin mayores análisis pues encajaba con lo que ellos buscaban en aquella época.

Al correr el tiempo, comenzaron a surgir más dudas sobre el origen de los restos. Finalmente, el dentista A.T. Marston, determinó que los dientes de ese esqueleto correspondían a un orangután, el diente suelto a un mono y el cráneo a un ser humano. Comenzaron más investigaciones. Los análisis del contenido de flúor de los huesos demostraron que el enterramiento había sido instrusivo, así como el color oscuro de los huesos se debía a un tratamiento químico para uniformar el color de la mandíbula con el cráneo.

Una vez que se dio a conocer el fraude, había una pregunta por contestar: ¿quién había montado semejante fraude y por qué? En un principio algunos atribuyeron el fraude al los descubridores originales, llevando la delantera Dawson, quizá motivado por el hecho de que en las islas británicas no había sido descubierto ningún fósil humano. Sin embargo, el profesor Douglas dejó a su muerte una cinta magnética en la que señalaba que el autor de tal falsificación había sido el archifamoso profesor Sollas, que pretendía con ello desprestigiar a su rival Woodward. Y curiosamente a pesar del fraude, se erigió un monumento honorífico a estos restos en el lugar donde fue encontrado, y de hecho Woodawrd asistió a la inauguración.

Hay otros nombres que figuran entre los posibles defraudadores, por ejemplo, se habla de Arthur Conan Doyle y Teilhard de Chardin. Quizá nunca sepamos la respuesta, pero eso nos recuerda que la verdad siempre sale a la luz.

 

 

 

Esta fue una de las historias más sensacionalista de su tiempo que no tardó mucho en descubrirse que era una vil mentira.

Todo comenzó cuando el periódico neoyorquino The Sun, publicó en una serie de artículos en 1835 los supuestos hallazgos obtenidos gracias a un novedoso telescopio por John Herschel, el astrónomo más respetado y famoso de su época.

Ese potente telescopio que Herschel había utilizado durante un viaje que realizó a Sudáfrica, le había permitido observar a más detalle lo que “escondía” el satélite natural. Describió la topografía lunar que incluía bosques, cráteres, enormes lagos, océanos y playas. También hablaba de bisontes y unicornios azules que recorrían las praderas lunares, ¡todo un espectáculo! Sin embargo el momento cumbre de la “revelación” estaba por llegar.

 

 

El 28 de agosto de 1935, en uno de los artículos sobre la vida en la Luna, impresionó a todos sus lectores que se contaba por millones, pues se describía a una tribu de hombres con alas de murciélago, nombrados por el astrónomo como vespertilio-homo, y que además vivían en cabañas bien construidas y conocían el fuego.

Justo cuando el interés del mundo estaba hasta el tope, el periódico declaró que el telescopio había sufrido daños por exponer el lente al sol, de modo que ya no se lograría seguir observando a dicha tribu. Pronto se supo que se trataba de un fraude que elevó las ventas hasta el tope. El periódico nunca asumió el engaño de la noticia públicamente.

¿Y que pasó con Herschel? La verdad es que él nunca se enteró de la noticia hasta tiempo después. Se cree que un periodista se inventó toda esa historia junto con otros cómplices. Tiempo después el periódico The Sun dejó de funcionar.

 

 

Cuando en 1826 el farmacéutico inglés John Walker inventó la cerilla de fricción llegó a conocerse después por el nombre de cerilla-Lucifer, o simplemente Lucifer. La pregunta es: ¿por qué se le llegó a conocer con ese nombre?

Todo tiene una explicación. Y esto se debe a que así es como se traduce al latín la palabra griega fo•sfó•ros, cuyo significado es “que lleva luz. De hecho es la misma palabra griega que la Biblia usa (2 Pedro 1:19) con el sentido de “portador de luz” o “lucero”.

 

 

Por eso, no es de extrañar que en algunos idiomas, como el nuestro, el español y el portugués, todavía se me llame “fósforo”, de acuerdo a la palabra griega original.

 

 

Esta es la historia de dos hermanos que eran acumuladores compulsivos que los llevó a un final trágico. Su caso fue tan extravagante que el Síndrome Collyer hoy en día hace referencia al desorden patológico de acumular compulsivamente basura y cosas inútiles. Y vaya que acumularon cosas inecesarias, pues al morir Homer y Langley Collyer dejaron en su casa nada más y nada menos que 103 toneladas de basura la cual iba desde órganos humanos hasta munición de artillería pesada sin utilizar.

Ellos se graduaron en universidades prestigiosas con profesiones cada uno, pero llegaron a ser sobresalientes gracias a su obsesión por adquirir cosas inútiles. Sin emabargo nadie sabía que ellos acumulaban tantas cosas hasta que… el 21 de marzo de 1947 los policías de Nueva York entraron a la casa de los hermanos Collyer cuando tenían días sin saber nada de ellos.

 

 

La escena que contemplaron los policías al entrar a la casa de dos pisos de los Collyer fue impactante, pues la cantidad de muebles y acumulados hizo imposible pasar por la puerta principal. Tras entrar por la ventana encontraron a Homer muerto en el piso. Sin embargo no había señales de Langley.

Incrédulos de sus ojos llamaron a sanidad pública para sacar la basura. Entre los ítems dispersos encontraron, entre otras cosas, desde una máquina de rayos-x, varios pianos, un gigantesco órgano de iglesia, esqueletos de caballos y vacas, órganos humanos y animales conservados en jarrones de cloroformo, cientos de miles de libros y periódicos, cientos de litros de kerosén y, material quirúrgico, partes de autos, cientos de herramientas y material eléctrico y, ante la mirada atónita de los removedores, un arsenal de armas que iba desde ametralladoras de alto calibre, balas de tanque y hasta lanza granadas “suficiente armamento como para iniciar una pequeña guerra” según las palabras del comisionado de policía.

Al cabo de 4 semanas de remoción de basura el cadáver de Langley fue encontrado enterrado en una pila de periódicos. Tras la investigación se descubrió que este, sin querer, había accionado una de las trampas siendo aprisionado por miles de periódicos y libros. Su hermano, ya ciego y casi paralizado, murio de hambre.

Lo de los órganos humanos es todo un misterio hasta el día de hoy. Un caso de extravagancia que muestra de que manera esta manía puede llevar a lo fatal.

 

 

Hasta hace poco se desconocía la existencia de lo que ahora es considerado como el instrumento más antiguo del mundo. Y se trata de una flauta de hueso encontrada en una cueva alemana que se cree fue fabricada hace unos 35.000 años.

 

De hecho la ‘flauta’ fue reconstruida por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Tubinga, quienes encontraron 12 trozos de huesos de buitre dispersos en la cueva de Hohle Fels en el sur de Alemania. Conjuntamente, las piezas componen un instrumento de 22 centímetros con cinco orificios y un extremo agujerado.
El equipo de Conard exhumó la flauta en septiembre del 2008, el mismo mes en que extrajeron seis fragmentos de marfil de la cueva de Hohle Fels que forman un figurín femenino considerada la escultura más antigua con forma humana.

De acuerdo a una comparación con otra flauta de marfil encontrada se puede estudiar mejor las cualidades musicales, ésta primera tres orificios, que produce cuatro notas, más otras tres adicionales según cómo se sople, sin embargo la fluata de Hohle de huesos de buitre s ofrece un rango de notas y posibilidades musicales comparables o incluso mayores.

Además…
A diferencia de los instrumentos con hueso de ave, para fabricar una flauta de marfil es necesario tallar en línea recta una pieza que es por naturaleza corva (como es el colmillo de un mamút). Pero además, para hacer el tubo hueco de la flauta, es necesario hacer un cuidadoso corte vertical de modo que la pieza quede cercenada simétricamente en dos, perforar el marfil para hacer los orificios, cavar el hueco en cada mitad y sellar las dos partes sin dejar aire atrapado ni fisuras.

 

 

El único superviviente de las bombas de Hiroshima y Nagasaki es un ciudano japonés que en la actualidad tiene 96 años años. Tsutomu Yamaguchi era conocido en Japón por haber sobrevivido a la bomba atómica de Nagasaki, su ciudad, en 1945. Sin embargo, las autoridades niponas acaban de certificar la historia que hace años venía contando: Yamaguchi, hoy de 93 años, también vivió el bombardeo de Hiroshima, tres días antes.

 

 

Y es que el 6 de agosto de 1945, el hombre que ha saltado a las portadas de todo el mundo casi 64 años después, se encontraba de viaje de negocios en Hiroshima. Ese día, un avión estadounidense dejó caer sobre aquella ciudad la primera bomba atómica de las dos que destruirían la zona y generarían radiaciones por años.

En Hiroshima, Yamaguchi sufri ó graves quemaduras tras el bombardeo y pasó la noche allí. Pero dos días después ya estaba de vuelta en su ciudad natal, Nagasaki, sin tener ni la menor idea de que el destino le perseguiría y que allí sobreviviría un segundo bombardeo atómico. Yamaguchi regresó a casa justo el 9 de agosto y, horas más tarde, se convirtió en lo que hoy él mismo llama “el mensajero de una lección de paz para futuras generaciones”.

“El hecho de que he sobrevivido doblemente a las radiaciones de las bombas atómicas es hoy un asunto oficial en el gobierno japonés”, ha dicho Yamaguchi a la BBC, una vez certificada su experiencia en su país. “Ahora puedo contarles a los jóvenes mi terrible historia y todo el mundo sabrá lo que viví incluso después de mi muerte”.

Aproximadamente 140.000 personas murieron en Hiroshima tras el bombardeo, mientras otras 70.000 perecieron tras la destrucción de Nagasaki. Los supervivientes han vivido con las secuelas de las radiaciones, que incluyen graves enfermedades por años tras las bombas. Yamaguchi, según el Guardian, sólo perdió levemente la audición de uno de sus oídos.

Que terrible recuerdos alberga este hombre en sus recuerdos, tales como muchos otras personas sufrieran durante aquellos espeluznantes años de Guerra.

 

 

Hay lugares en el planeta que aún siguen siendo vírgenes. Donde nadie ha llegado, quizá por que no haya querido o no haya podido. En el mundo de los exploradores, lo que interesa es conquistar sitios a los que los demás desearían haber llegado primero.

 

 

De hecho existe un lugar en el que muchos han querido llegar, pero nadie ha podido. Se trata de la montaña Gangkhar Puensum la montaña más alta de Bután y, dentro del listado de montañas que a las que todavía no se ha alcanzado la cima, es la más alta del mundo. Esta montaña mide más de 7,500 metros de altura con una prominencia de 2.990 metros. Y todos los intentos por conquistar la cima han fallado.

Cuando se abrió el montañismo en Bután en 1983, cuatro expediciones intentaron, sin éxito alguno, escalar la cima en los años 1985 y 1986. Sin embargo, en 1998, un equipo consiguió alcanzar un pico subsidiario de la montaña desde el Tíbet.

El Gangkhar Puensum, que también puede transcribirse como Gangkar Punsum o Gankar Punzum, que significa El Pico Blanco de los Tres Hermanos Espirituales, fue medido por primera vez en 1922, pero los mapas de la región no son del todo exactos y la montaña aparece en diferentes localizaciones y con alturas distintas. Tan inexacta es la ubicación de la montaña, que el primer equipo que intentó la subida fue incapaz de siquiera encontrar la montaña.

En 1994 se prohibió en Bután escalar montañas más altas de 6.000 metros por respeto a las creencias locales, y en 2003 se prohibió completamente el montañismo. Por lo tanto el Gangkhar Puensum probablemente mantendrá su estatus de no escalado durante algún tiempo.